
Dejen de tratar sus lámparas UV como si fueran elementos desechables
Seamos honestos: la mayoría de las lámparas germicidas son una verdadera molestia. Las instalas y se agotan muy rápido debido al cuarzo de baja calidad o a los electrodos defectuosos. En resumen, vuelves al punto de partida. Es como comprar basura cara.
Queríamos cambiar eso. En lugar de crear productos que hay que desechar cada pocos meses, diseñamos estas lámparas para que formen parte de su equipo permanente. Utilizamos cuarzo sintético de alta pureza y ajustamos la cantidad de gas utilizado para que las lámparas duren más tiempo.
Mayor eficiencia con menos energía
Cuando la gente habla de “ahorro de energía”, generalmente se refiere a reducir la potencia. Pero eso no sirve de nada si la luz es demasiado débil para eliminar los gérmenes.
El truco está en concentrarnos en la longitud de onda de 253.7 nm. Al ajustar la geometría de los electrodos y el recubrimiento interno, logramos obtener más radiación UVC por cada vatio consumido.
Así, obtienes la misma eficacia en la eliminación de gérmenes, pero tu factura eléctrica no aumenta. Es simplemente más eficiente.
Materiales de mejor calidad, menos residuos en rellenos sanitarios
“Cero contaminación” suena como un eslogan corporativo, pero para nosotros es cuestión de sentido común.
Eliminamos los materiales que generan ozono y mejoramos los sellos para asegurarnos de que no haya fugas de mercurio. Además, el vidrio está diseñado para resistir radiaciones intensas sin romperse.
Esto significa que no necesitas reemplazar constantemente las lámparas, lo que reduce enormemente los residuos peligrosos que van a los rellenos sanitarios. Es bueno saber que tu proceso de esterilización no genera más desechos.
Cómo utilizarlas
Lo mejor de todo es que no necesitas retirar tu equipo actual. Estas lámparas son compatibles con él. Si tienes bases industriales estándar G13, estas lámparas encajarán perfectamente.
Pero hay algo importante que debes tener en cuenta: dado que estas lámparas son más eficientes, debes verificar la potencia de salida del balasto. Si la fuente de alimentación suministra demasiada energía, la lámpara se dañará rápidamente. Simplemente ajusta los parámetros para que coincidan con nuestra potencia, y listo.
Esto te ahorrará dinero en reemplazos. Pero, lo que es más importante, te evitará los problemas de tener que cerrar una sala estéril solo para reemplazar una lámpara dañada.