
Deje de adivinar con sus calentadores por infrarrojos
La mayoría de las compañías venden elementos de infrarrojos basándose en dos factores: su longitud y la cantidad de vatios que generan. Si utiliza estos calentadores para procesar alimentos, eso es una verdadera catástrofe. Piénselo bien: los diferentes alimentos tienen niveles de humedad distintos. Si aplica la misma cantidad de calor a todo el paquete, habrá zonas donde el calor será excesivo y otras zonas donde la película que cubre los alimentos se derretirá.
Dirigir el calor al lugar adecuado
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. En lugar de simplemente entregarle un tubo estándar, determinamos dónde debe ir el calor. Al ajustar la forma en que se enrolla el filamento o utilizando circuitos segmentados, podemos crear zonas “calientes” y “frías” dentro de una sola lámpara. Esto es una gran ventaja: puede aplicar alta intensidad de calor en las áreas donde es necesario lograr una buena unión entre los materiales, pero mantener las partes con mayor contenido de humedad a una temperatura más baja. De esta manera, se evita que el agua se convierta en vapor y dañe el sello del paquete. ¡Ya no habrá lotes dañados!
El compromiso (porque siempre hay uno)
El problema es que aumentar la densidad de energía hace que la línea de producción funcione más rápido. Eso es bueno desde el punto de vista de los resultados. Pero hay un inconveniente: concentrar tanta energía en un espacio pequeño genera mucha presión sobre el revestimiento de cuarzo de la lámpara. Es necesario mantener los reflectores limpios y asegurarse de que el flujo de aire sea adecuado. Si la lámpara se calienta demasiado sin poder liberar ese calor, los filamentos se quemarán rápidamente.
Hacer que funcione
Construimos estos dispositivos para que sean reemplazos fáciles de instalar. Ya sea que utilice un túnel de encolado de alta velocidad o un sellador al vacío, los conectamos de manera que coincidan con su voltaje actual. No necesita desmontar la estructura de su máquina ni rediseñarla. Nosotros nos ocupamos de los aspectos físicos: adaptamos la longitud de onda del infrarrojo al material que utiliza para el empaque. De esta manera, se elimina toda posibilidad de error en el proceso… y simplemente funciona.