
Por qué la combinación de infrarrojos e UV es la solución ideal
Lo que hacemos es construir sistemas de lámparas UV para líneas de recubrimiento en polvo para automóviles. Lo hacemos con un objetivo claro: combinar el calentamiento por infrarrojos con la curado mediante UV en un solo proceso. Los infrarrojos se encargan de calentar el polvo hasta que este fluya adecuadamente. Luego, los UV intervienen para fijar la superficie de inmediato. El resultado? Se ahorra tiempo y energía, además de obtener un acabado resistente a impactos y sustancias químicas agresivas.
Especificaciones, sin rodeos
No utilizamos soluciones genéricas. Nuestras lámparas UV están diseñadas para adaptarse a su espacio específico. Ajustamos la longitud del tubo y su potencia según las características de sus piezas y la velocidad de la línea de producción. Las conexiones de alta tensión, como las de 400V, nos permiten generar mucha potencia en un espacio reducido. Esto significa que se logra un curado rápido y eficiente, sin necesidad de usar lámparas enormes. Las lámparas se pueden instalar justo donde sea necesario, sin tener que modificar la configuración de la línea de producción.
Diseñadas para durar y ser fáciles de reemplazar
En su interior, utilizamos tubos de cuarzo con un revestimiento especial. Este revestimiento permite concentrar la energía exactamente donde se necesita, ya sea para una penetración profunda de los rayos infrarrojos o para una longitud de onda específica de los UV. Además, estos tubos resisten el uso constante de calentamiento y enfriamiento. También contamos con conectores R7s, que garantizan un contacto sólido entre los componentes, lo cual permite soportar corrientes altas. Cuando es momento de reemplazar un tubo, basta con sustituirlo sin necesidad de reconectar nada.
¿Qué significa esto en la planta de producción?
En la línea de producción, esta configuración significa una mayor velocidad de producción y un acabado uniforme, incluso en piezas complejas. Los infrarrojos permiten calentar rápidamente las piezas, mientras que los UV garantizan un curado instantáneo. La superficie resultante es más lisa, con menos imperfecciones, y además es más resistente. Dado que la lámpara entrega energía concentrada, es necesario controlar la carga térmica. Es importante que el sistema de enfriamiento funcione correctamente para mantener las temperaturas estables y proteger los componentes electrónicos. Si todo está bien configurado, todo el sistema funcionará sin problemas.